
(Sal. 95:1, Sal. 96:2)
De estos textos y de tantos pasajes de los salmos, se reconoce que la alabanza es parte de la adoración a Dios, que lo glorifica y proclama la libertad que nos a dado por sus hechos salvíficos. ¡Cantamos pues, porque nos ha hecho libres!
Entre los varios recursos para alabarlo me dirijo a dos: el Himno y la colección de estos en un himnario, creados estos para glorificar su nombre.
I.-EL HIMNO Y EL HIMNARIO EN EL ANTIGUO TESTAMENTO.
El Antiguo Testamento está pleno de himnos, con los cuales el pueblo de Israel, llamado a proclamar el mensaje de Dios a otras naciones, alababa a Dios. El libro por excelencia en himnos es Salmos, pero también los hay en Éxodo, Jueces, los libros de Samuel y Crónicas, etc. Estos atañen a la Libertad.
1.-Allá, en la historia, Éx. 15:1-18, narra a Moisés, María y la nación cantando. Si, con un himno de cuatro estrofas que incluye: en 1-5, la Victoria de Dios sobre Egipto; 6-10, la pretensión enemiga aplastada; 11-13, se resume con la pregunta medular ¿Quién como Tú Oh Señor, entre los dioses?; y 14-18 la libertad y el lugar designado a Israel. Con un final: “¡El Señor reina por siempre!”
2.-Es llamativo el himno de Débora y Barac, rinde tributo a Dios por la victoria sobre Sísara. Jueces 5:1 declara: “Aquel día cantó …” marca un momento relevante. Hay líneas llamativas, como: los arqueros dando testimonio del triunfo (5:11); la distribución de tierras a cada tribu (5:14-17); pero, la poesía al final, es expresiva: “Pelearán las estrellas … Él envió desde el cielo una tormenta poderosa … y las nubes se oscurecieron” en la que, Dios usó la naturaleza para dar el triunfo a Israel.
3.-El libro de los Salmos es guía devocional, libro de oración e himnario del pueblo de Dios. El título hebreo es: “Libro de Alabanzas”. David, en libertad plena, escribió 73 Salmos; los hijos músicos de Coré 11; Asaf 12; Salomón 2; Etán y Moisés uno cada uno. Los Salmos expresan, sobre todo, la majestad de Dios y su relación con la creación, con su pueblo creyente y con las naciones.
Se dividen en cinco libros, que terminan con Amenes o Aleluya. David escribió el primer libro; el 2º. y 3º. los copió el gremio literario del rey Ezequías un poeta sacro (Is. 38, Contra Senaquerib y pide más años de vida, 15); el 4º. y 5º. Los añadió Esdras y los suyos (Esd. 7:1-10). Como los himnarios actuales con índice temático, hay Salmos de lamentos; mesiánicos que apuntan hacia Jesucristo; de alabanza y acción de gracias; de sabiduría; de afirmación y confianza; penitenciales; y los que piden que descienda la ira de Dios (Imprecatorios).
II.-EL HIMNO EN EL NUEVO TESTAMENTO.
Santos personajes con autoridad demandaron cantar al señor. El Nuevo Testamento los presenta así.
1.- JESÚS. Mt. 26:30 (Mr. 14:26) menciona que: “Cuando hubieron cantado el himno salieron al monte de los Olivos”. Es probable que fuera un Salmo entre el 113 y el 118 que se cantaban para la fiesta de la Pascua.
2.- PABLO. Abunda en cantos y llamados a cantar. Hechos 16:25 relata que “a media noche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían”. Dieron la palabra a través de alabar a Dios. ¡Libres a pesar de la prisión!
Pablo Exhorta: “La palabra de Cristo more en abundancia en ustedes … cantando con gracia en sus corazones al Señor con Salmos e himnos y cánticos espirituales”. Col. 3:16 (y Ef. 5:19). Esto viene como resultado de la obediencia a la verdad de la palabra, y de un pueblo que ha sido libertado por el Señor.
Él hace una afirmación para reflexionar sobre un balance entre lo espiritual, la razón doctrinal y la técnica: “Qué pues, …cantaré con el espíritu; pero cantaré también con el entendimiento”. (1. Co. 14:15).
3.- SANTIAGO. El hermano de Jesús recomienda según el estado de ánimo, que si: “¿Está entre ustedes alguno afligido? Haga oración. ¿Está alguno alegre? Cante alabanzas. (Stg. 5:13).
4.- JUAN. En Apocalipsis el Apóstol menciona varios cánticos futuros en el cielo. Pero el del 15:3 “Cantan el cántico de Moisés … y el cántico del Cordero” celebra los dos sucesos más grandes en la historia de la redención de Dios: La libertad de Israel usando a Moisés, y la de los pecadores por medio de Cristo.
III.- LOS HIMNOS POR TEMAS
Al igual que se puede observar en el himnario actual como lo muestra el Índice Temático, en el Nuevo Testamento los investigadores y comentaristas bíblicos han hallado varios himnos por temas, estos son.
1.- HUMILLACIÓN Y EXALTACIÓN DE CRISTO, Fil. 2:5-10, que busca al final glorificar a Dios. (2:9-10).
2.- LA SUPREMACÍA DE CRISTO (Col. 1:15-20), en la que se defiende enérgicamente la deidad de Cristo.
3.- LA CONFESIÓN DE FE EN EL EVANGELIO (1. Ti. 3:16), que la iglesia primitiva lo cantaba con uniformidad, ritmo y paralelismo conformado por seis líneas:
Dios fue manifestado en carne,
Justificado en el Espíritu,
Visto de los Ángeles,
Predicado a los gentiles,
Creído en el mundo,
Recibido arriba en gloria.
4.- CRISTO Y SUS ATRIBUTOS (Juan 1:1, 18), que lo muestra: eterno, encarnado, con un precursor, no reconocido entre los hombres, Omnipotente y como siempre, al final glorioso. Este himno tiene una teología profunda.
5.- BENDICIONES EN CRISTO (Ef. 1:3-14). Por la elección hecha, la redención actual y la herencia futura.
6.- LA RELACIÓN DEL PADRE Y EL HIJO (He. 1:1-3), que en estos días el Padre ha hablado por el Hijo.
7.- MUERTE, RESURRECCIÓN, ASCENSIÓN Y EXALTACIÓN DE JESUCRISTO (1. P. 3:18-22). Todos los himnos, afirman el sacrificio de Cristo y su resurrección.

El Arq. Edgar Armando Díaz, es miembro de la Iglesia Bautista Bethania, San Pedro, zona 5, Guatemala; Es el director de esta revista y ha escrito cantidad de artículos y poemas de carácter bíblico .














