
Teniendo la convicción de haber sido inducidos por el Espíritu Santo, a recibir al Señor Jesucristo como nuestro Salvador, y habiendo sido bautizados en virtud de nuestra profesión de fe, en el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo, ahora, en la presencia de Dios, de los ángeles, y de esta congregación, hacemos pacto los unos con los otros de la manera más solemne y gozosa, como un cuerpo que somos en Cristo.











