
(1. Cr. 9:33)
Entre los varios recursos para alabar a Dios y a su Hijo Jesucristo, hay dos que son base de este tipo de adoración: el Himno (y el himnario); y más específico en este escrito, el coro, agrupación armoniosa creado para glorificar el nombre del Santo.
Es notable que cuando el pueblo está libre de muchas opresiones internas y externas, se dispone a crear arte para Dios. Bajo el reinado de David, cuando Israel gozó de libertad y expandió su tierra, se dieron muchas manifestaciones de como alabar a Dios, aunque también las hubo al tener un respiro libertario como fue el caso de Esdras y Nehemías.
En cuanto al canto coral se denota la evolución que tuvo tanto en calidad interpretativa como numérica al transcurrir los años.
I.-EL REY DAVID ORGANIZÓ EL PRIMER CORO. 1ª. Cr. 15:16 “Dijo David a … los levitas, que designasen … cantores con instrumentos de música”. En 15:27 “David iba vestido de lino fino … así mismo los cantores y Quenanías, maestro de canto”. Así comenzó el coro, con un director, con uniforme y acompañado de instrumentos. Esto evidencia que la calidad de nuestra adoración, queda a menudo determinada por la forma en que nos preparamos para adorar al Señor.
II.-LOS CANTORES Y EL GRAN CORO DEL TEMPLO: En otros textos se nombra a los coristas y su número. 1ª. Cr. 15:19, 22 dice: “Quenanías principal en la música, fue puesto para dirigir el canto porque era entendido en ello”. 1ª. Cr. 25:5-7 “Asaf, Jedutún y Hemán estaban puestos por el rey, en la casa del Señor y el número de instruidos en el canto para el Señor, aptos, fue: doscientos ochenta y ocho”. Era entendido, instruido son términos para hacer notar su alcance de nivel.
III.-MENCIÓN DE LAS MUJERES EN EL CORO. Esd. 2:58, 65: “Todos los que servían en el templo … eran doscientos cantores y cantoras”. Esto se dio cuando regresó a Jerusalén, un remanente con Zorobabel para reconstruir el templo, dando lugar por primera vez a la mención de la mujer en el canto grupal, quienes eran necesarias en el canto coral como lo son en nuestros días.
IV.-EL MURO DE JERUSALÉN Y LOS DOS IMPONENTES COROS. “Hice subir a los príncipes de Judá sobre el muro, y puse dos coros grandes en procesión: uno a la derecha … de la puerta del Muladar, con los instrumentos musicales de David, varón de Dios, y el escriba Esdras delante de ellos … hasta la puerta de las Aguas.
El otro coro iba al lado opuesto, y yo (Nehemías) en pos de él, … de la torre de los Hornos hasta la torre de la cárcel. Llegaron los dos coros a la casa de Dios … los cantores cantaban en voz alta, e Izraías era el director … y se gozaron porque Dios los había recreado … ”. Nh. 12:31-43. Fue tal el entusiasmo que sus voces y cantos fueron oídos desde lejos.
Para el pueblo que observaba desde abajo debió haber sido impresionante. Es importante observar que los cantores se gozaron, como lo hace todo miembro de un ministerio, y en este caso con el don para cantar con el espíritu y con el entendimiento (1. Co. 14:15).
CONCLUSIONES.
1.-Dios da dones y talentos, a unos para componer himnos, a otros para interpretarlos cantando, a otros para acompañar con instrumentos y a otros para dirigir el canto armonioso, que glorifica a Dios.
2.-El Libro que nos enseña como alabar a Dios por medio del himno, y con grupos corales es la Biblia.
3.-Muchos coros se conformaron cuando el pueblo de Israel experimentó un tiempo de gozo y libertad en el que Dios actuó con su poder.
5.-El coro tiene su fundamento en aquellos que se formaron en Israel, en especial bajo el reinado de David y al construirse el gran muro de Jerusalén bajo el liderazgo de Nehemías.

El Arq. Edgar Armando Díaz, es miembro de la Iglesia Bautista Bethania, San Pedro, zona 5, Guatemala; Es el director de esta revista y ha escrito cantidad de artículos y poemas de carácter bíblico. .














