Noticias Evangélicas de Guatemala, Vivencias Bautistas No. 77

CRÓNICAS EVANGÉLICAS DE EDADES IDAS

RADIO CULTURAL TGN, ha estado al servicio de la iglesia evangélica y del pueblo de Guatemala, Transmitiendo Gratas Noticias, desde el 6 de agosto de 1950. Como la primera emisora evangélica en el país, Radio Cultural TGN ha sido un factor significativo en el crecimiento de la Iglesia, tanto en lo numérico como en lo espiritual. La Radio tiene una audiencia grande a nivel nacional e internacional, en dónde están incluidos todos los estratos sociales y educativos además de los Espirituales.

Además de su labor espiritual y educativa, Radio Cultural TGN se ha identificado con la población afectada por desastres naturales, como el devastador terremoto de 1976, el Huracán Mitch, el Huracán Stan de 2005 y muchos más, canalizando hacia ellos ayuda de todo tipo.

El edificio de la Radio, en la Zona 3 de la Capital, fue inaugurado en 1974 e incluye en su interior los estudios y oficinas, además de salones que sirven para reuniones de diversos grupos. En 1980 se logró trasladar la planta de transmisión al Cerro Anacoche, San Pedro Sac., Guatemala, lo que mejoro significativamente la cobertura en AM y FM.

Desde 1998, por cambios en la política del Gobierno en la radiodifusión, esta emisora se vio obligada a comprar frecuencias en subastas e instalar repetidoras para no perder su alcance. Gracias a la generosidad de los oyentes, se ha logrado adquirir unas 17 frecuencias regionales y 6 municipales, con una inversión de más de Q 10 millones.

Radio Cultural TGN difunde programas que enseñan, edifican e inspiran tanto a nivel nacional como internacional, en AM, FM, internet y a través de su red de repetidoras. Gracias damos a Dios por el ministerio de este extenso ministerio en las comunicaciones evangélicas.

HNA. JULITA FIGUEROA DE DÍAZ, como se le decía cariñosamente fue una infatigable lideresa bautista, cuyo ministerio prioritario a nivel nacional fue el ser directora de la Sociedad Auxiliar de Niñas, de edades entre 9 y 14 años. Las pequeñas daban pasos hacia adelante como dama, princesa, reina, reina regente, reina con cetro, etc. para lo cual debían aprender cierto número de textos bíblicos de memoria; aprender la vida de grandes misioneros, hacer obra social, etc. cada unión femenil de las iglesias bautistas, atendía a la SAN por lo que representaban una red en el país.

La Hna. Julita, ante la muerte de su esposo se trasladó a la ciudad de Guatemala en 1942, donde cuenta padeció pobreza, contaba con varios trabajos para poder alimentar y educar a sus hijos, Jorge Enrique y Rubén Arturo. Cuando entró al pequeño cuarto que sería su morada, oró a Dios, le pidió perdón y protección para ella y sus dos pequeños. Dios oyó su petición y les guio a la Iglesia Bethel, en el barrio El Gallito, donde hallaron la familia que les hacía falta.

Su pastor, Adalberto Santizo, era un hombre dedicado al trabajo de la iglesia y a su labor como herrero, casado y con cinco hijos, pero sacando tiempo para prepararse como maestro y después como Lic. en Humanidades, tuvo impacto en los niños de la iglesia y el barrio. Cuando la iglesia optó por la declaración bautista en 1946, la Hna. Julita comenzó a interesarse en la educación misionera de los niños. Es así como primero llega a ser consejera de la Sociedad de Niñas en Bethel, recibiendo la literatura que para tal fin producían las Casas Editoriales Bautistas.

Así comenzó a fundar las sociedades auxiliares de niñas en todo el país. Yo la conocí en un viaje misionero a Coatepeque, para trabajar en Escuelas Bíblicas de Vacaciones, y cultos por las noches. Cuando ella indagó si había SAN en la iglesia, le dijeron que no. Entonces entrenó a las hermanas para organizarla, pero faltaba un requisito, para la conformación de la SAN tenía que estar presente una niña que fuera de esta organización. En la providencia de Dios, mi hermana Elizabeth (14 años), me había acompañado y pudo participar de la formación requerida. Gracias a Dios por ejemplos como el de la Hna. Julita.

MUCHACHOS ATITECOS DE LA DECADA DE LOS AÑOS 70, Santiago Atitlán se había caracterizado por guardar su traje típico regional, como el que tiene los muchachos en la roca a orillas del lago. Y las mujeres con su güipil con líneas moradas y blancas, así como el tocoyal enrollado en la cabeza y que mide 24 metros de largo.

En esos años los duetos de guitarristas se hicieron famosos en el pueblo y toda la región. cuando el dúo de guitarristas y cantantes surge en Santiago Atitlán, en 1970 el llamado dúo Ramírez, formado por los hermanos Pedro y José, quienes en 1975 grabaron su primer disco, impactando con el himno “Verás la Gloria de Dios”. Después de este han tenido varias grabaciones y son muy solicitados en Toda Guatemala y Estados Unidos de América.

Ahora, el dúo lo conforman tío y sobrino, al haber fallecido Pedro. El grupo interpreta distintas alabanzas y busca que sus canciones tengan un propósito y lleguen al corazón de muchas personas.