Qué Hacer Cuando Te Desanimas

“Amados, no ignoremos que la flojera llegará en el momento más preciso, cuando el trabajo es abundante. ”

(Prv. 24:10)

Proverbios 24:10 es un gran desafío para todos los que somos de Cristo. En especial para los que están desmotivado y bajo presión. En mi peregrinar en los caminos del Señor he visto la gloria de Dios. Dios ha usado mi vida para la bendición de muchos y he tenido éxito en muchas tareas en el ministerio. He tenido momento donde mi corazón ha rebosado de gozo, lo he disfrutado y me he sentido grande e importante.

Pero el ministerio no siempre ha sido así, porque los días no son iguales y las circunstancias cambian.

Cuando alguno está cavando un hoyo y la tierra es suave todo está bien, pero todo cambia cuando se encuentra con tierra compacta y con abundancia de piedras. Todo era fácil al inicio, pero después ya no se desea seguir con el trabajo ante los obstáculos encontrados, el desánimo lo invade. Así es la vida cristiana, toda va bien cuando los tiempos nos favorecen, pero cuando llega la prueba, se reduce la fortaleza y nos sentimos poco útil.

De mis cuarenta y dos años de vida cristiana tengo mil ejemplos que ilustran Proverbio 24:10, comparto uno. En enero del año 2010 llegue, junto a mi esposa, al campo misionero en la costa Atlántica de Nicaragua donde nos recibieron con muchos honores. Pero la luna de miel duro muy poco, muy pronto se conoció de los grandes errores y faltas que se cometían dentro del campo misionero.

Al mostrar mi desacuerdo y mi negatividad de participar en lo que se hacía, se molestaron mucho con nosotros. Varias veces fuimos agredidos de manera injusta y nos vimos en peligro de muerte. El estar bajo esta presión nos creó desánimos.

Después de un año de trabajo y sufrimiento mi esposa era de la opinión que mejor no deberíamos seguir, también esa era mi opinión, pero lo pusimos en oración y después de un tiempo el Señor nos fortaleció para continuar y cumplir con la misión.

No desmayamos ante la adversidad, aun cuando la misión era difícil y peligrosa continuamos en obediencia al Señor. Si bien es cierto que nos sentimos débiles (flojos), pero en Cristo tomamos nuevas fuerzas y el Señor nos dio la Victoria. Tal como entramos, tal salimos, con honores para la gloria de Dios.

Proverbios 24:10 enseña que en tiempos de pruebas debemos esforzarnos porque somos muy dados a perder la valentía, es un hecho que por sí solo no podremos porque nuestras fuerzas son limitadas, son escasas. Nuestra valentía, coraje y grandeza se disuelve como la niebla. Es por eso que necesitamos ayuda, y en Dios tenemos los recursos.

Dios dice claramente que Él es quien renueva nuestras fuerzas y el apóstol Pablo se gloriaba porque en Cristo encontraba nuevas fuerzas cuando se sentía débil.

La biblia dice que el creyente debe estar constante en la oración para ser fortalecido en el poder de su fuerza (Ef. 6:10). No es en la fuerza de nosotros, es en la fuerza de Cristo, en la fuerza de Él. Pero con mucha tristeza y respeto escribo: somos desobedientes, no queremos orar; somos incrédulos, no creemos que Dios puede ayudarnos; somos orgullosos, al creer que podemos solos, aun cuando en Proverbio 24:10 deja claro que cuando llega la flojera entonces se pone de manifiesto que nuestras fuerzas son mínimas, desmayamos pronto.

Glorioso y hermoso Proverbios 24:10, nos desafía como todos los demás proverbios de los 915 versículos del libro. Amados, no ignoremos que la flojera llegará en el momento más preciso, cuando el trabajo es abundante.

El apóstol Pablo en Gálatas 6:9 dice: “No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.” Lo que Proverbios 24:10 llama flojera, Pablo lo llama cansancio. Lo que Proverbio 24:10 llama fuerza reducida Pablo lo llama desmayo, debilidad. Reconozcamos que somos débiles y vulnerables.

Si en algún momento sentimos que ya no podemos, no debemos de avergonzarnos porque grandes hombres y mujeres de Dios tuvieron tiempos de desánimos. Por ejemplo, Job fue afligido en gran extremo, Jonás en su frustración deseó morir.

Espacio necesito para escribir de Nohemí, de David, de Ana y de los momentos sombríos del gran profeta Elías quien se aflojó y ya no quería seguir con su ministerio, mas, Dios le fortaleció y le dio más trabajo. Elías se fortaleció en Dios y obedeció la orden de seguir con su ministerio y después qué, ¿acaso no vio la gloria de Dios al ser levantado en un carro de fuego?

¿Cómo superar el desánimo, aflicción o depresión? 1) Leamos la Biblia y busquemos promesas de Dios como la que leemos en Isaías 35:3-4; 2) En momentos de debilidad debemos orar y orar más y más; 3) También debemos de pedir a otros que oren por nosotros. Jesús mismo les pidió a sus discípulos que oraran por él en el huerto de Getsemaní, nosotros debemos hacer lo mismo. ¿Acaso nosotros somos superiores a Cristo, si él oró y pidió oración porque no seguir su ejemplo? Tomemos ánimo y nuevas fuerzas en Cristo “Pues Dios no nos ha dado un espíritu de temor y timidez sino de poder, amor y autodisciplina.” (2 Ti. 1:7 NTV).

Por:
José Sandino López

José Sandino López, es pastor de la Iglesia Bautista Jehová Jireh, El Naranjito, zona 6 de Mixco. Es Lic. en Teología graduado en SETECA, es líder en varios ministerios bautistas de Plantación de iglesias.

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