El Señorío de Jesucristo y La Mayordomía Cristiana

“Jehová estableció en los cielos su trono, Y su reino domina sobre todos.”

(Salmo 103:19)

Para lograr comprender el tema de la mayordomía cristiana primero se debe comprender el principio bíblico Cristológico. Es decir: comprender la profundidad del significado bíblico teológico del por qué Jesucristo ES SEÑOR Y CRISTO. El Salmo 103:19 revela que “El SEÑOR ha establecido su trono en el cielo; su reinado domina sobre todos.”

Dios reina y domina sobre toda Su creación. La Biblia revela que hay Dios y que Él reina sobre toda Su creación. La tierra es uno de los bienes materiales que el ser humano hace suyo, pero su posesión es temporal. Esa misma tierra antes fue de otro y después será de otro. El tiempo pasa, las generaciones también, mas Dios continúa gobernando sobre Su creación desde la eternidad hasta la eternidad (Sal. 90). Otros Salmos que afirman esta verdad de Dios son: Salmos 11:4-5; 47:1-9; 148. Al leer estos Salmos se logra ver que Dios está muy lejos del ser humano y desde su lejanía Él ve y controla todo desde los cielos donde todo creyente desea ir para estar con Dios. La buena noticia es que Dios decidió acercarse a la tierra.

2. El Verbo se hizo carne. Ningún cristiano debe ignorar que la revelación más grande y conocida como una de las revelaciones especiales es la encarnación de Dios Hijo. Los profetas del Señor habían anunciados la llegada del Mesías, el ungido de Dios, el Cristo. Ese tiempo llegó y en Gálatas 4:4 leemos: “Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley,” amén. Nuestro Señor Jesucristo bien pudo revelarse a la humanidad como lo hacen los ángeles; en visión, en sueño y a veces con forma de hombres. Pero estaba escrito en Isaías 7:14 que el Mesías vendría al mundo como todo bebé nace por medio de una mujer. Este niño es Emanuel, palabra hebrea que significa: “con nosotros Dios”. Es decir, Dios Hijo se hizo carne.

El apóstol Juan lo describe y lo explica muy bien en su evangelio. Juan 1: 1 revela que: “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.” Y Juan 1: 14 dice: Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad. El apóstol Pedro uno de los discípulos de Jesús escribe dos cartas y en 2 Pedro 1:1 reconoce la deidad y humanidad de Jesús diciendo: “nuestro Dios y Salvador Jesucristo,” De igual manera el apóstol Pablo en su carta a Tito 2:13 de Jesús Dios-hombre dice: “nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo,”.

3. Un pasaje cristológico muy conocido. lea Filipenses 2: 1-11. En los versículos 5-6 dice: “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios…” Y los versículos 10 y 11 revelan la razón de su obra salvadora diciendo: “para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.”

Si preguntamos ¿Quién es Jesucristo? Filipenses 2:11 responde: “Jesucristo es el Señor”. De igual manera en Hechos 2:36, en el primer sermón del apóstol Pedro, ese sermón que predicó en el día de Pentecostés, se explica el por qué Jesucristo es Señor y Cristo: «Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo». Y en casa de Cornelio, él apóstol Pedro declaró que Jesús es «Señor de todos» Hechos 10:36. Y en Romanos 10:9 se dice: «que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo».

4. El título señor. En el tiempo que Jesús estuvo en la tierra quienes tenían el título señor eran los ricos, los poderosos dueños de sirvientes y esclavos y los emperadores. A los emperadores romanos se le reconocía como señor y soberano. Todas las personas dentro de su imperio civiles y militares, ciudadanos y esclavos le rendían honor y gloria y obediencia plena. Esto daba lugar a que muchos de estos emperadores se auto proclamaran dioses.

Cuando los primeros cristianos decían que “Jesucristo es Señor”, estaban declarando que Jesús era su Jefe, su dueño, su amo y su propietario tanto de su vida como de todas las cosas que tenían. Esta confesión implicaba aceptar que Jesús es Soberano, que Él es Dios y dueño absoluto de su vida y de todo lo que poseía.

5. LA MAYORDOMÍA. Los judíos pagaban impuesto al emperador, pero no todos daban sus diezmos. En Mateo 22:21 Jesús enseña que hay Dios y que se debe dar a Dios lo que es de Dios y al Cesar lo que era de él.

Hoy nosotros pagamos impuestos. La mayoría de productos de consumo están grabados con impuestos, los ingresos, el patrimonio y mucho más. El cristiano da sus diezmos, ofrendas y ayuda al necesitado tal como lo ordena el Señor. Es un hecho que no todos lo hacen, pero el cristiano maduro, aquel que ha crecido espiritualmente por medio del Espíritu Santo, ha llegado al entendimiento que su Señor Jesucristo es quien le da todo lo que tiene, que nada es suyo. Él Señor es soberano y cuando él quiere toma lo que es suyo y lo hace de cualquier forma. La vida misma que tenemos no nos pertenece a nosotros, es un don de Dios.

Así lo entendió el gran rey David, un hombre que fue pastor de ovejas y Dios lo hizo señor y rey en la nación de Israel. Este hombre siendo rey del pueblo de Israel eleva una oración publica en 1 Crónicas 29:4 diciendo: Porque ¿quién soy yo, y quién es mi pueblo, para que pudiésemos ofrecer voluntariamente cosas semejantes? Pues todo es tuyo, y de lo recibido de tu mano te damos.

5.1 Todo es tuyo. David es un hombre reconocido como un varón conforme el corazón de Dios. Este hombre reconoce que todo es de Dios y si él puede dar para Dios es porque Dios YA LE DIO. Nadie puede dar lo que no tiene. Hay falsos maestros que tuercen esta enseñanza para su propio beneficio. Estos falsos maestros enseñan que usted puede hacer negocio con Dios. Enseñan que, si usted da mil quetzales a Dios, Dios le va a regresar con creces hasta cien mil quetzales o más. ESA ES UNA MALA ENSEÑANZA.

5. 2 ¿Qué es lo que enseña la Biblia realmente? vuelva a leer 1 Crónicas 29:4 y observe que el rey David reconoce que Dios es soberano, es dueño de todo. El rey David dice: que él y el pueblo de Israel da sus diezmos y ofrendas de lo que Dios YA LES DIO. “de lo recibido de tu mano te damos.” Nosotros igual que el rey David debemos reconocer que todo es del Señor y que damos porque el Señor ya nos ha dado y nos permite dar de manera voluntaria.

6. ¿Qué pasa cuando el corazón se endurece y lo atrapa la avaricia?

6.1 Cuando no damos lo que tenemos que dar, la biblia lo llama pecado, Dios mismo los llama ladrones y castiga a los ladrones dentro de su pueblo. Eso fue lo que pasó con la generación del profeta Malaquías, la historia la leemos en Malaquías 3: 6-12. También sucedió en la iglesia con Ananías y Safira la historia está en Hechos 5:1-11.

6.2 Cuando no damos lo que tenemos que dar nos olvidamos que Jesucristo es el Señor. Él es Dios digno de ser adorado, digno de ser alabado, digno de recibir ofrendas de olor fragrante (Deut. 16:16). Nuestro Señor y Dios Jesucristo es generoso, dadivoso y desprendido. Él entregó su propia vida para pagar el precio de nuestra salvación. ÉL nos da ejemplo y quiere que sus hijos y sus hijas sean generosos, dadivosos y desprendido (Ef.5:1).

6.3 Cuando no damos lo que tenemos que dar es porque no hemos comprendido este estudio del principio bíblico de la cristología, principio que es el centro de todos los demás principios que identifica a todo cristiano bautista. Está escrito: “y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.” (Fil. 2:11).

Por:
José Sandino López

José Sandino López, es pastor de la Iglesia Bautista Jehová Jireh, El Naranjito, zona 6 de Mixco. Es Lic. en Teología graduado en SETECA, es líder en varios ministerios bautistas de Plantación de iglesias.

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