Fatiga del Alma

¿Cómo te va con tu alma? Jonathan Edwards. Una pregunta clásica, a veces incómoda. Tanto durante la pandemia como en la recuperación de esta, pudo haber algunas pandemias emocionales que no nos hemos detenido a identificar porque no suelen dejar la gente enferma de forma dramática. Una de ellas es la fatiga del alma.

Definición: fatiga del alma es un cansancio profundo emocional y/o espiritual o la falta de fuerza para continuar. Puede ser una depresión crónica leve o mediana. Es el precursor al agotamiento o burnout.

A continuación, algunos factores que contribuyen a la fatiga del alma. Marca con cuales te identificas.

  1. Grandes pérdidas. Especialmente perdidas de buenos amigos y parientes debido al COVID u otras razones.
  2. Relacionamientos quebrados o amenazados. Especialmente con miembros de la familia, amigos íntimos y miembros de nuestro equipo.
  3. Conflictos no resueltos. Especialmente conflictos no resueltos dentro de nosotros mismos o con personas importantes para nosotros.
  4. Pérdida de miembros en tu iglesia y el aumento del trabajo para procurar recuperar los miembros antiguos y atraer nuevos miembros.
  5. Ritmo de vida abrumador, habiendo desarrollado una vida llena durante COVID y procurando retomar el ritmo de vida que tenía antes de COVID.
  6. Inestabilidad financiera.

 

¿Cuáles son algunos de las señales de la fatiga del alma? A medida que avanzas en esta lista, marca las palabras con las que te identificas.

1. Cansancio
2. Irritabilidad.
3. Desánimo.
4. Depresión.
5. Sentirse abrumado
6. Ansiedad
7. Agotamiento
8. Procrastinación
9. Falta de alegría
10. Aburrimiento
11. Olvido (perder cosas; pensar que hiciste algo, pero no lo hiciste)
12. Desorganización
13. Desorden mental y físico
14. Caos – interno y externo
15. Resentimiento
16. Soledad, una sensación de aislamiento.
17. Retirarse, distanciarse de las personas
18. Sentirse cansado al despertar
19. Una sensación de desconexión
20. Emociones intensas.