
Imagen: Henri Testelin worldhistory.org
Ciertamente como denominación Bautista no podemos trazar una línea histórica con los anabautistas del siglo XVI, pero si podemos trazar una línea teológica-doctrinal, porque las primeras iglesias Bautistas que surgieron en Europa tomaron como base doctrinal mucha teología anabautista.
El movimiento anabautista, que emergió a principios del siglo XVI, comenzó en Zúrich, Suiza, cuando un grupo de seguidores de Ulrico Zwinglio sintieron que la Reforma protestante era demasiado moderada. Estos primeros anabautistas no solo cuestionaban la teología de Zwinglio, sino que también creían que la Reforma debía purificar las vidas cotidianas de los cristianos, especialmente en sus relaciones sociales y políticas.
Creían firmemente que la iglesia debía ser una comunidad separada del estado, sin recibir apoyo gubernamental ni impuestos, y que solo aquellos con convicciones personales auténticas deberían formar parte de ella.
La controversia más conocida de este movimiento fue su rechazo al bautismo infantil. Realizado solo en adultos que pudieran hacer una profesión de fe. Este rechazo al bautismo infantil llevó a que sus adversarios les denominaran «anabaptistas», o «rebautizadores», un término que no reflejaba fielmente su convicción de que el bautismo solo debía ser administrado a los adultos que eligieran unirse a la comunidad cristiana.
El momento crucial para los anabautistas ocurrió el 21 de enero de 1525, cuando el sacerdote exiliado Jorge Blaurock fue bautizado por Conrad Grebel, otro de los líderes del movimiento. Este acto provocó la expansión del movimiento y, lamentablemente, su persecución. Las leyes de la época, que castigaban el «rebautismo», llevaron a la muerte de miles de anabautistas.
Lo que realmente distinguió a los anabautistas fue su esfuerzo por restaurar el cristianismo primitivo, no solo en la doctrina, sino también en la práctica litúrgica y la estructura eclesiástica. Sus creencias incluían una interpretación literal del Sermón del Monte, el pacifismo y la separación entre la iglesia y el estado, lo que los ponía en conflicto con las autoridades religiosas y políticas de la época.
Aunque fueron perseguidos y muchos martirizados, los anabautistas dejaron un legado duradero que influyó en el desarrollo de diversas ramas del cristianismo, como los menonitas y los amish.
Puede obtener más información en Historia del Pensamiento Cristiano Hasta el Siglo XXI: Edición actualizada y ampliada, González, Justo L. Enlace en comentarios. Editorial Clie. (STBG).
Hijo de una familia noble de Zurich, Suiza. Se formó como humanista en Basilea, Viena y Paris, pero vivía una vida desenfrenada. Los padres lo regresaron a Zurich, donde se convirtió en un partidario fervoroso de la verdad bíblica y de Zwinglio. Más, con los hermanos suizos, en el debate con Zwinglio (1525), el tema del bautismo infantil lo separó del reformador, siendo perseguido. Es considerado “Padre del Anabautismo”, aunque solo vivió 30 años, 4 convertido. Dentro de su legado espiritual escrito se conservan 70 cartas sobre el Sermón del Monte, el retiro de imágenes de los templos, la Cena del Señor con pan y vino para todo creyente y no la misa, la membresía regenerada, la separación de la iglesia y el estado, y otras doctrinas; además, un librito sobre el bautismo infantil y varios poemas.
De Zurich, Suiza, era hijo de un sacerdote católico. Estudio latín, griego y hebreo reconocido como erudito de este último idioma. En 1522 se unió al grupo de Ulrico Zuinglio, pero en 1523 entró en contradicción con el reformador, a favor los jóvenes que deseaban acelerar el ritmo de la Reforma, empezando a reunirse en su casa, donde se dieron los primeros bautismos de creyentes. Manz y muchos hermanos suizos, como se llamaban, visitaban casa por casa explicando la fe en Cristo y el bautismo de creyentes y no el bautismo infantil. En 1525 fue encarcelado con Grebel y Blaurock, y en 1527 fue sentenciado a muerte y ejecutado por ahogamiento “Ya que a los anabautistas les gusta el agua”. Manz también escribió 18 himnos usados aun en himnarios menonitas y de los Amish.
Nació en Bonaduz, Suiza, educado en la Universidad de Leipzig, Alemania, ejerció el sacerdocio católico hasta su conversión a Cristo y su comunión con los “hermanos”. Blaurock trabajó en estrecha colaboración con Manz y Grebel, fundando varias iglesias en el Tirol y bautizado a muchos creyentes, por lo que fue quemado en la hoguera en Haussen. Anteriormente, cuando el ayuntamiento ordenó que todos los bebés de Zurich fueran bautizados, el grupo inconforme tuvo una reunión y tras arrodillarse en oración pidiendo orientación a Dios, Blaurock quebrantado le pidió a Grebel que lo bautizara, tras haber confesado su fe en Cristo, Grebel así lo hizo, habiendo sido varios los bautizados aquel 25 de enero de 1525. Allí nacía el movimiento Anabautista.
Él Nació en Friburgo, Alemania, estudió en la universidad, griego y hebreo. Se hizo monje Benedictino del monasterio Saint Peter. Dejó la iglesia Católica y en 1525 se casó con Margaretha (Bedgina). Exiliado llegó a Zurich, y por testimonio y enseñanza de Wilhem Reublin, se unió a los hermanos suizos, y organizó a los de Constanza; Wassenburg; y Alemania. En 1527 en la conferencia anabautista en Shaffhausen, se adoptó la “Confesión Anabautista” cuyo texto tuvo como redactor a Sattler. Saliendo de la reunión fue arrestado con tres líderes más, le cortaron la lengua, y con tenazas al rojo vivo le fue desgarrado su cuerpo. quemado y reducido a cenizas. Su esposa fue ahogada a los siete días. Dos de los jueces conmovidos (Bucero y Capito) dijeron tras su martirio: “No dudamos que Michael Sattler, quemado en Rotemburgo, fue un amigo querido de Dios; es cierto era de los cabecillas anabautistas, pero tenia virtudes y era más honrado que muchos de nosotros”.
C
Alemán, era Dr. en Divinidad por las universidades de Friburgo e Ingolstadt, y párroco de la catedral de Ratisbona (1516). En 1522 en un viaje a Basilea, Suiza, se enteró de los escritos de Martín Lutero, por lo que, a su retorno, se dedicó al estudio del Nuevo Testamento, modificando totalmente sus ideas anteriores, y reconociendo a la luz de la Biblia lo que enseñaba Lutero. En Suiza, en un primer debate (1523) entre Zwinglio y los que antes eran sus discípulos, a la luz de la Biblia, rechazó el bautismo que practicaba Ulrico. Hubmaier llevó el mensaje a Tirol, Alemania y Moravia, bautizó a 12,000 fieles, y tuvo mucho éxito en sus escritos. Algunos lo han llamado el “Hombre Más Elocuente de Europa”. Murió aguijoneado con tenazas al rojo vivo y al llegar al cadalso fue ejecutado.
Nació en los Países Bajos y en 1524 fue ordenado sacerdote de Frissia. En 1536 se separó de la iglesia oficial, para unirse a los anbautistas pacifistas, después del estudio detenido de la Biblia. Tras su bautismo bíblico se dedicó a reunir y organizar a los anabautistas que estaban dispersos, llegando a conocerse como Menonitas, apodo derivado de su nombre. Se calcula el número de mártires anabautistas en Holanda y Frissia en cerca de treinta mil cuando murió Menno a la edad de 66 años. Pero el grupo ya organizado siguió bajo el liderazgo de Dirk Phillips, aun bajo la atmósfera de persecución. Una división se dio en el grupo menonita dando lugar a los “Waderlanders” alemanes, quienes influyeron doctrinalmente sobre los primeros bautistas en 1609.
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